No cometas los mismos errores que aún espero que sigas recordando.
No te auto delimites, las fronteras ni si quiera existen en nuestros sueños. No
camines, corre. Si te caes, no importa. Ya has aprendido a levantarte. Si te
haces daño, cúrate. Nadie es perfecto, recuérdalo. Nadie es mejor que nadie. Y tú
no tienes por qué ser cualquier persona de los que te rodean, eres tú y con eso
parece que vale. Sé tú mismo. Encuentra aquello que te agrada realizar, que
sientes que flotas cuando lo haces. Aquello que para los demás supone trabajo y
para ti un placer.
No hagas como yo. No tires la toalla. Sigue adelante porque no
queda más remedio, asume tus derrotas y grita tus victorias. Nadie nace
sabiendo, recuérdalo. Crece, lentamente pero sin parar. No envejezcas, no te
hagas viejo, vive siempre joven. Aunque sea en tu corazón, mantén la esperanza
de la existencia de un futuro. Nunca pierdas a las personas que te rodean o que
te están rodeando. Nunca olvides a las que de ti ya se olvidaron. Nunca te sientas
vencido porque perder es solo el principio, solo una batalla más contra la
vida. No llores por cosas que realmente importan, llora por tonterías. Grita
cuando te sientas furioso pero recapacita cuando estés calmado. No pierdas
nunca los papeles, tíralos por el suelo para poder volver a ordenarlos luego.
Cuando te sientas que ya no puedes más escucha música. Siéntate. Olvídate de
él. Olvídate de ella. Olvida, y luego, recuerda. No te rindas, sigue luchando.
Cuando se te acaben los sueños inventa nuevos. Cuando las palabras se queden
cortas para expresar cómo te sientes, déjate llevar por tu cuerpo. Sonríe
incluso cuando estés triste. Y llora de alegría y de risa, de felicidad. No
pierdas nunca la compostura, interpreta un papel y haz de tu vida una actuación.
Actúa hasta que nadie pueda verte. Deja de hablar con las ventanas cuando estés
solo. Deja de sentir cómo si alguien te mirara. No vuelvas a dar vueltas en
mitad de una carretera. No vuelvas a confiar en la gente que no confían en
nadie. No vuelvas a creer mentiras. No vuelvas a pensar que existen personas
malas y buenas, todos podemos ser buenos y malos a la vez. No tengas
prejuicios. No juzgues por las apariencias. Ama. Ante todas las cosas. Ama como
nadie amó. Ama lo insignificante porque incluso eso puede volverse grande.
Siente cosas que aún no sentiste. Experimenta con el amor, haz química con la
amistad e investiga las mil y una formas de morir en vida. Cualquier
sentimiento es maravilloso, recuérdalo. Mantén presente mi recuerdo, aunque yo
ya me haya ido. Vive. Ríe. Disfruta. Cuando estés mal cierra los ojos y
respira. Siéntete vivo. Y ante todo, lo más importante, lo principal aparte de
seguir adelante, lucha. Si realmente encuentras aquello que aún no sabes,
lucha. Aunque todos piensen que es una locura, lucha. Sigue adelante, porque en
eso consiste la batalla de la vida. Lucha por lograr lo que aún no lograste. Y
no hagas caso cuando te llamen loco, cuando te insulten, cuando se metan con tu
aspecto, con tu forma de ser, con tus características o con tu vestimenta. La
ignorancia y el saber deben formar parte de ti, y a veces, deben de convivir
respecto a un mismo aspecto.
Espero que vivas. Vivas feliz.
