lunes, 29 de febrero de 2016

Lo real de lo imposible

Las cosas nunca salen como esperas. Siempre se genera en la mente unas expectativas que difícilmente son superables. También ocurre con las personas. Las confundimos con objetos, creemos que tienen que cumplir una serie de expectativas bastante elevadas y que poseen unos atributos imposibles. Así que, cuando descubrimos la imperfección de la humanidad se nos cae el mundo encima. Decidimos dejar de amar al fantasma que vivía en nuestra mente y que, tontamente, era sólo una ilusión, con su consiguiente desilusión. De ahí salen los amores platónicos, idealizaciones de lo imposible y demás mitos a los que nos agarramos para seguir viviendo en un mundo injusto. Pero al final, la realidad, al igual que la muerte, siempre acaba ganando. Y la derrota duele, mucho.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Hay salida

Una vez hablé con un pájaro. Lo recuerdo perfectamente. El sol entraba por la ventana acompañado del sonido que hacen las palmeras cuando bailan con el viento. Las risas de los niños se ahogaban entre chapuzones. Estaba sola en el piso de la playa, como la mayoría de las mañanas. Mi padre estaba decidido a superar su propio récord de kilómetros en bicicleta y mi abuela y mi madre decidían buscarse cualquier otro entretenimiento que estuviera bajo el sol. Era yo la única, en mi hermitaño sentimiento, la que deseaba quedarse en el piso, estudiando cada verano o dibujando. De repente, se escuchó un ruido de unas alas alteradas. Fui corriendo y descubrí al intruso, intentando tontamente huir de una habitación en la que él mismo se había metido. Al principio pensé que era una de esas golondrinas que volaban alocadas por toda la urbanización, volviendo cada verano sus nidos a colgar en nuestras ventanas. Pero no, resultó ser un asustado gorrión que me miraba con una mezcla de terror y espanto con sus diminutos ojos de pájaro, mientras su pequeño corazón se agitaba alocado en su plumífero pecho. Fue en ese instante en el que se sentía atrapado, acorralado, incapáz de seguir volando cuando logró escuchar. Me miraba preguntándome cómo salir de aquel infierno y entonces, lentamente, levanté mi dedo señalando con la punta del mismo la ventana que aún seguía abierta. Es por ahí, pequeño. Tras observar mi dedo y a mí con recelo se alzó de nuevo en vuelo y salió victorioso de su encierro.
Es curioso que se me venga a la mente ahora este recuerdo. Tal vez sea porque me siento como el pájaro, encerrada en una habitación en la que yo misma me he metido, esperando a que alguien venga y me indique serenamente una salida que, en realidad, siempre estuvo delante de mí. Aún sigo esperando.

jueves, 11 de febrero de 2016

Días de incertidumbre

Muchas veces siento que todo está cuesta arriba. Que el futuro es incierto, como una vorágine de extraños sucesos llenos de oscuridad. El principio siempre es difícil y el final, parece que sale solo y nunca llega. En la vida las primeras veces siempre todo sale mal, uno se equivoca y convierte lo extraordinario en ordinario.
Cada vez que empiezo algo lo veo terrible, me da miedo cómo puede terminar pero me motiva la curiosidad de descubrirlo. Ahora, en las puertas de un nuevo cuatrimestre, el último de mi carrera, me enfrento ante esa situación. Ante el final. Con un horario partido bastante horroroso que debe de ser compaginado con un curso que nunca acaba, siento miedo. Miedo de volver a sentirme como en el principio del todo, sola, triste y con un corazón oprimido por la angustia.

domingo, 7 de febrero de 2016

Tiempos de cambio

A veces en la vida te das cuenta, desgraciadamente, que las personas a las que querías, en el fondo, no te correspondían. Aquellas por las que te preocupabas sobre lo que pensarían de tí o sobre cómo te considerarían si hicieras una u otra cosa. Aquellas que te sometían a sus exigencias porque las consideraban correctas. Esas mismas personas tóxicas que te engañan entre abrazos y risas para poder usarte a su antojo. Es ese instante, en el que logras deshacerte de su encantador veneno como si despertaras de un sueño y te dieras de bruces contra la realidad, en el que descubres que tu cariño nunca fue correspondido. Que lo que a tí te preocupaba a ellos nunca les importó, que les daba igual todo mientras pudieran seguir manejándote.

Es duro al principio, casi insoportable. Pero luego, tras el desengaño, te sientes por fin libre. Recuperas las ganas de seguir hacia adelante, te ves por encima de ellos y es maravilloso porque, en el fondo, muy en tu fuero interno ya habías descubierto la verdad, esa realidad que se escondía en cada sonrisa, en cada momento que consideraste único, en cada muestra que creías de cariño. Y es que a veces se quiere sin llegar nunca a ser correspondido.

sábado, 6 de febrero de 2016

Mis rebajas de 2016

Vídeo superficial del momento. Se me olvidó añadir unas zapatillas de andar por casa superfabulosaschachipistachis de Giraltar pero ya saldrán en el futuro. Espero que encontréis algo de lo que aparece en este vídeo y si no, al menos, que os haya entretenido tanto como a mí hacerlo. Besitos chachipistachis llenos de purpurina *muerte por edulcorante*


viernes, 5 de febrero de 2016

Ahora ya no.

Cuando le das la mano a alguien, en la mayoría de los casos, te arrancan el brazo. Es así como me siento cuando la gente entiende mi buena fe como plena sumisión. Estoy cansada de agachar la cabeza y hacer lo que otros consideran lo correcto. De perder 12 horas semanales en desplazarme a lugares donde, en la mayor parte del tiempo, no se hace nada en base a que es así como se trabaja. Ahora, cuando tantas veces he rozado mi límite e incluso he llegado a traspasarlo, es cuando comienzo a escribir mis normas, a definir mis limitaciones y a dejar de agachar la cabeza. Es ahora cuando comienzo a decidir qué, cómo y cuándo sin nadie que ponga restricciones a mi tiempo. Me da igual aprobar o suspender. Me da igual que me digan que no vamos a llegar con el trabajo hecho. Me da igual todo lo que antes me importaba porque ya, considero, que se ha abusado demasiado. O cambiamos el ritmo o bailarán los demás solos, sin mí. Porque ahora es cuando yo elijo.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Gibraltar

He de reconocer que nunca había ido a Gibraltar. En mi defensa diré que mis padres siempre me lo habían descrito como un lugar lúgubre, siniestro y sucio cuyos dos únicos elementos importantes eran unos monos piojosos y maleducados y una única calle de tiendas. pero cuando tuve la posibilidad y las ganas de aventurarme por esas supuestas oscuras calles mis bajas expectativas se evaporaron. Las cosas no eran tan horribles como me las habían pintando. Las tiendas, a pesar de estar cerradas, eran más de las que me imaginé. Pude ver cómo se entrelazaban el Mediterráneo y el Atlántico. También me adentré por primera vez en una cueva, que más que algo natural parecía un decorado de cartón piedra lleno de luces y sofisticadas escaleras. Igualmente, nos introducimos en oscuras y antiguas excavaciones dónde el agua caía del techo, las cuales, tiempo atrás, habían servido estratégicamente a los soldados. Obviamente vi a los monos, que se asemejaban bastante a lo que mi madre describió pero con una dosis extra fuerte de adorabilidad.
Sin lugar a dudas nunca me arrepentiré de haber ido y, no sólo haber disfrutado de un día en la roca, sino también de una inmejorable compañía.

martes, 2 de febrero de 2016

Tiempo de odio

Soy una chica pacífica pero a veces pienso que tengo demasiado odio dentro. Odio cuando las cosas no salen como yo quería, aunque suene infantil, odio cuando la gente pone límites a mi tiempo, odio cuando todo parece ir en mi contra. Odio el tiempo por pasar deprisa. Odio el frío, odio el sistema en el que vivimos, constantemente centrado en que hay que crecer económicamente en lugar de como persona, entendiendo al humano como un país. Odio demasiado y amo poco. Aun así puedo decir que amo cuando el viento se levanta y despeina mi cabello. Amo que el sol lama mi sonrisa, amo a la gente que nunca se da por vencida, amo la vida, cada segundo en el que puedo respirar sin sentir que todo se acaba. Amo los ojos de aquellas personas que me aman y amo refugiarme entre sus brazos cuando siento tanto odio.
El problema del odio es que te hace olvidar lo que realmente amas. Necesito mantener vivo el recuerdo de todo esto, aunque sea un instante para olvidar el sufrimiento. Porque cuando amo lo hago intensamente.

lunes, 1 de febrero de 2016

Unboxing Amiibo Toon Link

Bueno este es un vídeo cortito en el que inmortalizo el momento en el que por fin, abro el primer premio que me ha tocado en mi vida por participar en un concurso oficial. Mis pelos de loca son la clara evidencia de mi emoción. Gracias Nintendo España y Antonio <3.


Cute White Flying ButterflyCute White Flying Butterfly