lunes, 25 de mayo de 2015

Trabajo en grupo

Muchas personas no saben trabajar en grupo, lo sé porque yo al principio no sabía. Nos acostumbran al individualismo, a hacerlo todo en solitario y por nuestra cuenta. Si en la E.S.O. o en Bachillerato hacías un trabajo en grupo sólo tenías que dividirte lo que tocara y luego ea, a pegar y copiarlo junto con lo del compañero, así sin más coordinación ni comunicación que esa. Luego salía lo que salía, un churro. Por eso, nos han acostumbrado a no saber trabajar codo con codo, coordinando nuestros esfuerzos para lograr un adecuado resultado. El problema viene cuando te acostumbras a trabajar de esa forma pero el resto de tu equipo parece que aún no se entera, siguen en Bachillerato, después de más de tres años siguen allí, escribiendo con las mismas palabras o incluso peores que las que usaban entonces, dividiendo trabajos que deben de hacerse conjuntamente y luego…copiar y pegar, dos palabras que ya se han convertido en un lema. Después, esas mismas personas son las que no aceptan ninguna corrección porque su forma de operar es la única correcta, la más eficiente y eficaz. Tal vez lo sea en cuestión de tiempo, pero desde luego, y llevo años comprobándolo, no será en cuanto a resultados, y ¿acaso con un trabajo no se pretenden lograr buenos resultados? Estoy empezando a entender que no los entiendo, antes, quizás, cuando seguía con la antigua mentalidad podría comprenderles pero he cambiado a causa de las circustancias. Ellos, no sé por qué, siguen empeñados en tener razón.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Intento intentándolo

Bueno, visto lo visto fue un fracaso, en general. Estuve esperando como una estúpida delante de una página que refrescaba cada cinco minutos con la esperanza de que el plazo de oferta se abriera. Lo más gracioso es que fui tan idiota que ni si quiera pensé en la posibilidad de que tuviera otro huso horario. El caso es que tras estar hasta las 00:00 esperando como un lobo a su presa desisto en el intento (que ya van dos veces y dos chocazos contra la pared) y voy yo misma, con mi superolfato para las ofertas (nótese la ironía) y mi capacidad innata para comprar cosas coherentes calidad-precio. La verdad es que ahora me centro, en lugar de en los estudios como debería de ser, en convencer a mi amigo de que me venda su móvil. Es el nuevo reto del día, tal vez dure incluso menos que el anterior. Hoy ha sido uno de esos días que te pierdes en tu propia facultad de tantas horas que llevas dentro, que crees que incluso los cuartos de baño son los de tu casa (idea horrible, créanme). Bueno, me quedo con un buen sabor de boca, pues casi logramos finiquitar el trabajo y una frase que ronda cada día mi cabeza: Lo único imposible es aquello que no intentas. Tal vez lo del móvil fuera algo imposible.

martes, 19 de mayo de 2015

Incertidumbre


Ya sé que ayer no escribí pero tampoco sentí la imperiosa necesidad de comunicar algo absurdo, sin sentido y que a nadie le importe, pues uso este blog como vía de escape a todo lo que vivo, siento o pienso sin necesidad de preocuparme si escribo bien o mal (seguramente más mal que bien) o sin preocuparme si repito o no la palabra preocuparme. Bueno, que me desvío de mi propósito inicial, hoy es un día cargado de incertidumbre. No sé si os habrá pasado alguna vez cuando concursáis en algún sorteo o compráis la lotería, que sabéis que es imposible que os toque pero aún así vivís de la esperanza que da un y si... o quien sabe... pues así me encuentro exactamente hoy. Ni si quiera he participado en un concurso o he comprado un boleto, es más, tengo que pagar por lo que quiero y aún así sé que es imposible que lo consiga. Se trata de un teléfono móvil con el que llevo soñando ya varios meses (fíjense que superficial e insulsa soy, con la de preocupaciones que da la vida y yo añorando un móvil, que triste sociedad ésta...), sé perfectamente que no tengo ni la más remota posibilidad de conseguirlo por el precio que aquí se oferta, pues se trata de una oferta limitada a un precio descabellado de sólo 20 unidades. SÓLO 20 UNIDADES, estamos locos, en general. Con las ofertas, los 2x1 y los 50%. Nos encantan, la verdad, estudio publicidad y sé lo que me digo. Eso de que sea algo temporal, limitado...cuantas cosas nos habremos comprado que realmente no necesitáramos (yo tengo ya varios cajones llenos de cosas insulsas, especialmente adorables). Sin más dilación continúo mi calvario...¿llegaré a tiempo de lograr a comprar un móvil que ni si quiera necesito? Quién sabe.

domingo, 17 de mayo de 2015

Ayer

Hay personas que no comprendo. Pensé que eso era normal, al igual que no me entendían a mí yo no tengo por qué entender a al resto...en este caso esas personas incomprensibles pretende ser entendidas por todos nosotros. Nos imponen sus normas, sus pensamientos, nos dicen lo que está mal y lo que está bien. Son tóxicas, te llenan de sus horribles sentimientos imponiéndote sus problemas antes que los tuyos. Y cuando nos equivocamos o cometemos lo que ellos consideran un error...ahí aparecen. Los malditos malentendidos, el creía que era una cosa cuando realmente sabías lo que era y tu único objetivo era liarla. Sí, nos encanta a todos liarla, ser el centro de atención por unos instantes, gritar cuando tenemos ganas de hacerlo y echarle la culpa a otro por provocarnos.

La verdad es que lo de ayer poco tenía que ver conmigo, pero me hizo entender de nuevo lo absurdo que es el mundo. Dejas de hablarte con una persona porque sí, porque consideras que ha obrado mal a pesar de que sea maravillosa, de que te haya tratado estupendamente durante todos estos años. Aunque haya soportado todas tus mierdas...en fin. Odio ese tipo de personas. Me sacan de quicio.

sábado, 16 de mayo de 2015

Orquesta sinfónica de Sevilla


Ayer pude disfrutar de la maravillosa orquesta sinfónica de Sevilla, al menos de una parte de ella (cuerda). Gracias a las invitaciones gratuitas pude disfrutar de su música con mi presupuesto limitado. Naturalmente, fue una experiencia espectacular. Tocaron el concierto Primavera de Vivaldi entremezclándolo con otra pieza más moderna con toques surrealistas, de un compositor cuyo nombre he olvidado. Aún así la experiencia fue inolvidable. La música danzaba en los oídos y los instrumentos parecían hacer el amor y gemir de placer ante las expertas manos de sus dueños ¡cómo tocaban y cómo sonaba! Cerrabas los ojos y cada uno de los oyentes podía imaginar una escena en su mente totalmente diferente a la anterior, historias que jamás conseguirías visualizar sin vivir la experiencia de escuchar el hipnótico y placentero sonido. Sentir la música como siempre se ha sentido, en directo de una forma que llega a penetrarte hasta explotar en tu corazón. Maravilloso.

Cute White Flying ButterflyCute White Flying Butterfly