Hay personas que no comprendo. Pensé que eso era normal, al igual que no me entendían a mí yo no tengo por qué entender a al resto...en este caso esas personas incomprensibles pretende ser entendidas por todos nosotros. Nos imponen sus normas, sus pensamientos, nos dicen lo que está mal y lo que está bien. Son tóxicas, te llenan de sus horribles sentimientos imponiéndote sus problemas antes que los tuyos. Y cuando nos equivocamos o cometemos lo que ellos consideran un error...ahí aparecen. Los malditos malentendidos, el creía que era una cosa cuando realmente sabías lo que era y tu único objetivo era liarla. Sí, nos encanta a todos liarla, ser el centro de atención por unos instantes, gritar cuando tenemos ganas de hacerlo y echarle la culpa a otro por provocarnos.
La verdad es que lo de ayer poco tenía que ver conmigo, pero me hizo entender de nuevo lo absurdo que es el mundo. Dejas de hablarte con una persona porque sí, porque consideras que ha obrado mal a pesar de que sea maravillosa, de que te haya tratado estupendamente durante todos estos años. Aunque haya soportado todas tus mierdas...en fin. Odio ese tipo de personas. Me sacan de quicio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario